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"Sobreviviendo a los imperios"
LaRouche lleva la batalla contra el sinarquismo a México


"LaRouche, se me hace chido que estés aquí con nosotros", le dice una joven del MJL al candidato
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por Carolina Domínguez, Ingrid Torres y Erik de León, miembros del Movimiento de Juventudes Larouchistas

La visita que el precandidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos y líder del movimiento de jóvenes más importante del planeta, el señor Lyndon LaRouche, hizo a Monterrey, México, estableció un nuevo marco para la defensa del Estado nacional soberano. Como se detalla en los artículos que siguen, en México LaRouche abrió un nuevo flanco estratégico potente contra los finacieros sinarquistas que buscan imponer el fascismo sobre el orbe.

En tanto los financieros sinarquistas desplegaban para lanzar otra guerra, esta vez contra México y los otros vecinos hispanos de los EU —como evidencia el ataque de Samuel Huntigton de Harvard contra los inmigrantes hispanos, a quienes calificó de la principal amenaza contra la seguridad nacional de los EU en un artículo que apareció en la edición de marzo–abril de la revista Foreign Policiy—, LaRouche hizo un paréntesis en sus giras de campaña por los EU y fue a México a estrechar la cooperación entre mexicanos y estadounidenses para derrotar a estos enemigos de la humanidad. LaRouche provocó ondas de choque en Monterrey al denunciar a las viejas redes fascistas, manejadas por los financieros sinarquistas, como las responsables de los bombazos terroristas del 11 de marzo en Madrid. Esas mismas redes ahora preparan una nueva guerra "hispana".

Durante su visita a esta ciudad del norte del país, a invitación del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), LaRouche pasó tres días (del 18 al 20 de marzo) organizando tanto a jóvenes como a la población en general en una serie de reuniones y conferencias. La ponencia que impartió ante más de 300 estudiantes del ITESM se tituló, "Sobreviviendo a los imperios". Otras reuniones involucraron a un grupo de empresarios y políticos, y a la prensa local y nacional.

Pero la reunión más importante fue la que sostuvo con 110 jóvenes de todo el país, todos ellos contactos, simpatizantes o miembros del Movimiento de Juventudes Larouchistas (MJL).

Más que una ponencia, fue un intercambio personal, donde llevó a todos y cada uno de nosotros a vernos como individuos históricos. LaRouche presentó nuestra potencialidad como seres humanos, para después plantearnos una misión, la cual representa, en medio de esta nueva Era de Tinieblas que enfrentamos, la singularidad para el cambio hacia una revolución renacentista.

Conforme se desarrollaba la discusión, que se ponía cada vez más y más profunda, LaRouche desafió a los partícipes, al grado que uno de ellos se levantó y dijo: "Tengo dos días conociéndolos, pero quisiera que me explicaran más sobre el MJL. Lo que me impresiona es la unidad que tienen". Esto mostró la realidad de que, para llevar a cabo esta reunión, el MJL tanto de Monterrey como de la Ciudad de México y otros locales donde el MJL está despegando organizamos con esta misión en común.

Camino a la reunión en Monterrey los miembros del MJL de la Ciudad de México discutimos con los contactos una buena parte del tiempo, además de que vimos fragmentos del video del viaje de Helga Zepp–LaRouche a México de 1998. El viaje de regreso también estuvo lleno de discusiones, pero ahora con una perspectiva superior y más personal. Muchos de los que escucharon a LaRouche entraron en crisis (incluyendo algunos organizadores del MJL), pues cada uno —de manera individual, pero a la vez en equipo— se dio cuenta de que no tenía alternativa más que responsabilizarse por la humanidad.

En la semana siguiente en la Ciudad de México muchos de los contactos asistieron a nuestra oficina a participar en clases de economía, música, geometría, etc. Y el primer despliegue en el que participaron un par de esos contactos fue el acto inaugural de la campaña presidencial del mayor entreguista de la historia de México, el sinarquista Jorge Castañeda. Sobra decir que logramos aguar su lanzamiento.

Del mismo modo, en Monterrey el MJL inició un curso de economía física para darle seguimiento a los nuevos contactos, y comenzaron a plantearse algunos nuevos flancos de incidencia política. Los demás locales también vieron la importancia de tener un movimiento de jóvenes, y comenzaron la movilización para la creación y expansión del MJL en otras regiones del país.

Esto es sólo el comienzo de nuestra nueva campaña nacional para organizar a las bases sociales de México con la mejor arma, las ideas impulsadas por jóvenes patriotas de nuestra nación. Ahora en la Ciudad de México desplegaremos por zonas, tanto en escuelas como en casas, negocios, iglesias, etc. Estas nuevas ideas seguirán expandiendo nuestro movimiento en defensa, no sólo de nuestra soberanía nacional, sino de la de todas la naciones del planeta.

Para el MJL internacional, como lo planteó LaRouche en su visita a México, hay dos cosas muy claras: las condiciones están dadas y la misión planteada. ¡Cambiemos el planeta!

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