Escritos y discursos de Lyndon LaRouche

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Líderes del Senado traicionan su responsabilidad:

¿NO ES TRAICIÓN?

Por Lyndon H. LaRouche, Jr.

30 de junio de 2011


El argumento que esgrimió el senador John Kerry, en defensa de la violación culpable del Presidente Barack Obama a la Constitución Federal, es, en sí mismo, fuera de toda razón. El argumento que presentó el senador en defensa de su propio argumento escandaloso y totalmente incompetente, ha sido una de las piezas de sofistería más repugnantes registradas. La pregunta es, ¿chantajearon de algún modo a ese senador? Desde luego, la sumisión al chantaje no acredita al senador ni al Senado libre de responsabilidad. Negar la evidencia clara y llana del propio Presidente infractor quizás se explique por amenazas de muerte contra el senador. Dado que la culpabilidad del Presidente mismo es tan clara, y tan patentemente próxima a la traición a favor de la monarquía británica contra nuestro Estados Unidos, la falta de explicaciones creíbles ofrecidas por el senador Kerry, es más inquietante para quienes lo recordábamos ni como traidor ni como un tonto. El Presidente ha violado la ley, y eso con la desvergüenza más flagrante. Este hecho plantea la interrogante: "¿Este Presidente, cuyo apoyo popular se reduce a una minoría diezmada, está dispuesto a mentir para llegar a un golpe de Estado conducido en el interés británico como traición de nuestro Estados Unidos ante una tirano extranjero?"


Un principio de lo más fundamental, y patente, histórico y vivo de nuestra Constitución Federal, es la cuestión que está en juego en este asunto moralmente ruin:

En el asunto de las acciones culpables del senador en este caso, el proceso que va desde la victoria de los Trece Estados originales, hasta la adopción de una forma constitucional federal de nuestra república, fue un movimiento deliberado cuidadosamente de nuestra república, fuera de una existencia bajo un sistema monetarista parlamentario al estilo europeo, hacia una república soberana cuya única base competente para una defensa permanente era en base a un sistema de crédito, contra Gran Bretaña y otras potencias depredadoras extranjeras a la espera de atacarnos de nuevo.

Al mismo tiempo, nuestro enemigo más antiguo era entonces, y ahora, el mismo sistema imperial británico que se volvió la autoridad gobernante en todas las guerras importantes que vivió nuestra nación soberana desde la Paz de París de febrero de 1763, hasta que se lanzó a EUA a la trampa imperialista colocada por los británicos de la guerra prolongada de EUA en Indochina, así como también las guerras más recientes en Irak y Afganistán, esa guerra en Irak organizada por el mentiroso primer ministro británico Tony Blair, que ha sido uno de los más repugnantes huevos apestosos oficiales que ha puesto el actual Imperio Británico en su historia reciente.

Durante todos los años desde el estallido de nuestra Revolución Americana, la intención del imperio británico, hasta el último informe de hoy, la monarquía británica, ha sido la subversión de nuestra república como el principal obstáculo a sus ambiciones de convertirse en una potencia imperial global en la tradición del Imperio Romano original bajo César Augusto. Eso se convirtió en la doctrina que desplegó lord Shelburne para crear el original Ministerio de Relaciones Exteriores británico, y que continúa como doctrina de práctica hasta el último informe del día actual.

El hecho de que el imperialismo es la característica de la monarquía británica de hoy, quedó claro de nuevo con la actual reina de Inglaterra gobernante, con sus pronunciamientos públicos en asuntos mundiales en el período de los actos en Dinamarca a nombre de Su Majestad Imperial. Se dejo ver mediante feas amenazas hechas a nombre del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, amenazando a Estados Unidos en caso de que hubiese una intención probable de volver a promulgar la ley estadounidense (nacional) Glass-Steagall original. El actual Presidente estadounidense, un lacayo despreciable de nombre Barack Obama, está a la entera disposición de los agentes de la actual reina imperial británica. Nuestro repugnante Presidente y sus lacayos lograron impedir que se realizara esa votación en la gestión anterior de la Cámara de Representantes de EU.

Al presente, la existencia misma de Estados Unidos está al borde de la extinción en su forma constitucional presente. Es precisamente aquí, en esta cuestión, que sale a relucir la conducta repugnante del senador John Kerry y demás.

El hecho decisivo de este asunto, en el momento actual, es que el sistema monetarista internacional actual está al borde de la autodestrucción del sistema europeo actual así como de la ruina de la colección de Estados nacionales otrora soberanos que ahora están cautivos de la dominación imperial británica y la ruina económica acelerada mediante un sistema europeo a la deriva hacia el caos general en todos los Estados continentales de Europa occidental y central.

El punto decisivo en cuestión de la situación estratégica, en este momento presente, es que la promulgación pendiente de la ley Glass-Steagall de 1933, transferiría la forma corrupta de una masa de deuda especulativa inherentemente fraudulenta, del dominio de responsabilidad del gobierno federal y de los estados de nuestra Unión, para esas variedades específicas de deudas de juego, y las regresaría a las cuentas ubicadas fuera de las obligaciones del gobierno federal y fuera de las obligaciones que ahora aplastan a los estados de nuestra Unión Federal, Constitucional. El efecto de esa reforma urgentemente necesaria y plenamente válida, bajo nuestra Constitución Federal, crearía las condiciones bajo las cuales nuestros estados federales saqueados, y el gobierno federal también, asegurarían, y eso inmediatamente, la capacidad para restaurar nuestra economía y para regresarles la justicia a nuestros ciudadanos al presente saqueados y amenazados.

Se plantea así la cuestión: "¿A quién diablos sirve el senador John Kerry con los intentos corruptos de ayudar a la monarquía imperial británica a destruir nuestras libertades y reducir a nuestros ciudadanos a las mas asesinas formas de indigencia?"

El senador John Kerry debe responder esa interrogante honestamente, sin evasivas escurridizas del tipo hechas en su búsqueda de la apariencia de legalidad en una acción que va al corazón de la violación de nuestra Constitución Federal. !Echa a los usureros del Templo, John, y abandona tus malos caminos de tiempo reciente!