Escritos y discursos de Lyndon LaRouche

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Diálogo de LaRouche con el Comité Pro PLHINO

La victoría es asunto de gran estrategia

El 14 de julio, Lyndon LaRouche tuvo una conversación telefónica de una hora con miembros del Comité Pro PLHINO del Siglo 21 en Ciudad Obregón, Sonora, México, que transcribimos a continuación. LaRouche había sostenido una conversación estratégica previa con el Comité Pro PLHINO el 18 de abril de 2008, durante su visita a Monterrey, México.

Moderador: Lyn, sabemos que siempre has estado con nosotros, pero hoy te damos las gracias por dedicarle este tiempo a la discusión que habremos de tener. Estamos acompañados de viejos y jóvenes amigos que durante años hemos compartido el propósito del bienestar general de la región y del país. Esto nos ha mantenido cerca de ti, procurando lo mejor para la humanidad.

Lyn, como sabes, México es una nación herida. En los últimos años ha sido sometido a un imperio de terror por las estructuras paramilitares del narcoterrorismo. Durante estos mismos años levantamos un movimiento social en el noroeste del país en torno a la idea del PLHINO. Y esto le dio esperanza a la nación. Construimos alianzas que nos pusieron en la posibilidad real de victorias tácticas importantes para el país. Sin embargo, el terror se impuso.

Ahora nuestros aliados y la población se preguntan, ¿qué hay que hacer frente a los que tienen todo el dinero del mundo, toda la maldad del mundo y que están dispuestos a arrebatarle la vida a nuestros hijos, a nuestros hijos y a nuestros nietos?

Lyn, México y Sonora esperan tus consejos. Los escuchamos con mucha atención, no sólo por tu sabiduría, sino porque sabemos cuánto amas esta región y a este país.

Sin más, yo dejo esto en tus manos.

LaRouche: Bien. Primero tenemos que aclarar una cosa. Es muy natural que a los patriotas en México les gustaría ver que su país gane una guerra en contra de estos enemigos. Pero eso a veces conduce a un error de cálculo estratégico. Unstedes están peleando, como saben, en el norte de México inmediatamente pero en todo México, contra el Imperio Británico, que en la actualidad tiene el apoyo de un títere británico que actualmente es el Presidente de los Estados Unidos. Y tiene el apoyo también de las fuerzas, en los Estados Unidos, que están aliadas con una compañía llamada Goldman Sachs, pero también le decimos nosotros Goldman "Sucks" (Goldman Chupa), porque ésa es una descripción más justa de la función de ese grupo particular.

Pero el hecho es que no es un asunto que—México no puede ganar esta guerra como México. Las fuerzas son internacionales; son las fuerzas del Imperio Británico, incluidos los títeres británicos dentro de los Estados Unidos, y títeres británicos de todo el mundo. Los británicos están controlando toda la región del Sudoeste asiático' están llevando a cabo una guerra en contra de Irán; están librando una guerra en contra de China, que se manifiesta en el fenómeno de los Uigur recientemente; controlan el narcotráfico internacional. Y lo que ustedes enfrentan en el noroeste de México en particular, están enfrentándose al Imperio Británico. No están bregando con unos narcotraficantes locales; están bregando con el príncipe Felipe que es de la Familia Real del Imperio Británico de Inglaterra, a través de su Fondo por la Naturaleza Mundial (WWF), que es el enemigo de toda la civilización.

Y ustedes, como un grupo pequeño dentro de una parte de México, no van a ganar esa guerra solos mediante la resistencia valiente en contra de este imperio. La responsabilidad por ganar esta guerra, y la posibilidad de la victoria en México, yace en la derrota previa del Imperio Británico, bajo el liderato de los Estados Unidos. Esto significa un cambio en, digamos, la administración de quienes controlan al actual Presidente de los Estados Unidos. Él no es competente para hacer algo bueno, pero se le puede controlar para llevar el mensaje requerido, por así decirlo. Se necesita una alianza, no con Europa Occidental, porque Europa Occidental es impotente; no con África, porque África no tiene el poder; no con toda Sudamérica. Toda Sudamérica y Centroamérica es totalmente impotente en cualquier esfuerzo por llevar a cabo una resistencia contra el Imperio Británico.

Solamente una combinación de los Estados Unidos, Rusia, China e India, representa una dimensión de poder que es capaz de derrotar a sus enemigos en esa parte de México.

Ahora, por lo tanto, lo que tienen que hacer es prepararse para ganar la guerra, pero no libren batallas en contra de fuerzas abrumadoras que tienen superioridad de números y de flancos. Lo que se hace es, concentren la lucha donde tienen las fuerzas aliadas que pueden y tienen que derrotar al Imperio Británico. Es así de simple.

Ahora, como he dicho, el poder para lograr eso yace en ninguna parte del mundo salvo en esta combinación de Estados Unidos y parte de Eurasia, la parte al este de las fronteras con Bielorusia y Rusia. Es la única posibilidad para derrotar al Imperio Británico, cuyos capos del narcotráfico no son sino una continuación de la política del Imperio Británico desde la última década del Siglo 18.

Así es que ése es el primer punto que hay que entender. No se puede decir que cada país patrióticamente se va a defender en contra de ese imperio. Nadie jamás ha tenido éxito en eso, salvo Estados Unidos mismos. Y Estados Unidos no lo hizo por cuenta propia, sólo, sino que Estados Unidos pudo derrotar al Imperio Británico, al crear los Estados Unidos, porque los británicos, a la misma vez, estaban amenazando a toda la Europa continental, especialmente la gente patriota en Francia, en Rusia, en Alemania, y así por el estilo, en Suecia, en Dinamarca. Estados Unidos tuvo aliados internacionales; la Liga de Neutralidad Armada, que fue la fuerza clave que hizo posible que nosotros aquí pudiéramos derrotar al Imperio Británico, y para lograr así nuestra propia Independencia.

El problema que se enfrenta también en Sudamérica y en Centroamérica, y esto se ve en Venezuela y en otros lados, es el problema bolivariano. Esto se vio en el caso de lo que ocurrió en Centroamérica recientemente, en Honduras, ahí lo vieron. Argentina se siente intimidada por los intereses del narcotráfico que funcionan a través de esta operación venezolana que colocó a representantes de las drogas en cargos importantes en el gobierno de Argentina, que en realided se opone a tal política, pero que hizo concesiones en base a la presión de los Estados Unidos y de Gran Bretaña, que vieron como los adversarios inmediatos, para hacer una alianza con Venezuela y otros países alidaos. Pero lo hicieron en base al concepto bolivariano, que el propio Simón Bolívar denunció como algo controlado por el jefe de la inteligencia británica en ese entonces, el antecesor y el entrenador de lor Palmerston.

Así que tienen que ver la historia de este problema, la historia del enemigo, y el enemigo es el Imperio Británico. El enemigo detrás del Imperio Británico no es una bola de tontos británicos; son tan gordos que no pueden ni tener relaciones sexuales porque son demasiado gordos, así son los ingleses típicos. Estamos hablando del imperio; son intereses internacionales financieros, el poder financiero internacional. Y ésa es la esencia del Imperio Británico. Por ejemplo, Goldman Sachs —"Goldman Sucks" o "Goldman Chupa"; así les decimos— es una expresión típica del Imperio británico. Goldman Chupa tiene más poder en los Estados Unidos que el Presidente de los Estados Unidos. Y eso se debe principalmente a la familia Bush, y cosas por el estilo.

Así que tenemos que entender que estamos llevando a cabo una revolución planetaria en contra del Imperio Británico, y no podemos tener una situación en donde uno de nuestros aliados, en México, se maten, traspasándose con estacas, sólo para demostrar su valentía en este caso. Tenemos que usar en este caso una orientación estratégica, y tenemos que empezar desde una perspectiva planetaria en nuestro pensamiento estratégico.

Ahora, claro, mi posición en esto es decisiva. Porque si yo no tengo éxito en mi campaña para domar al actual gobierno de Obama, México no tiene posibilidad alguna de sobrevivir. Ésa es la fea verdad en esta situación. Y lo mismo es cierto en Europa. Sin nuestra victoria en contra del títere británico, o el uso del títere de Obama por parte de los británicos, que son los mismos británicos que nos dieron a Adolfo Hitler y ahora nos están dando políticas tipo Hitler de asistencia médica, a través de la personalidad del presidente Obama.

Así es que tenemos que analizar esto de manera planetaria, no de manera local.

Y lo que mata a la gente una y otra vez—grandes patriotas han muerto porque cometieron el error de asumir que ponerso de pecho y su valentía podía derrotar a un enemigo de esta magnitud. Y fracasaron, y el Imperio Británico los hizo trizas, uno por uno. Los enfrentaron uno por uno, y les encantaría enfrentar un conflicto directo con México ahora. Les encantaría. ¿Por qué? Porque ganarían en ese tipo de enfrentamiento.

Ahora, por lo tanto, eso no quiere decir que te rindes. Quiere decir que te ubicas como representante de una parte independiente de una fuerza internacional que está comprometida a la derrota de este imperio. Y la meta siempre es, no es darle mordizcos al enemigo uno por uno; la teoría de los pequeños mordizcos. ¡Olvídenlo. No funciona. Es una estrategia terrible. Los británicos son mejores en esa estrategia que uno. Y cuentan con los necios, como el necio del Presidente de los Estados Unidos que, lo admitimos, es títere de los británicos, entre sus otras deficiencias.

Miren lo que está haciendo en Afganistán. Él está forzando a las tropas estadounidenses a entrar a Afganistán. ¡Es un idiota! Es irresponsable, desbocado, lo que está haciendo. Uno no hace eso. Pero él tiene un ego tan grande como el del emperador Nerón. Y es probablemente menos inteligente que Nerón. Así es que ése es el tipo de problema que enfrentamos.

Así es que tenemos que pensar sobre cómo protegemos nuestras fuerzas para no exponerlas al exterminio, al atacar al enemigo directamente antes que estemos en posición de enfrentarlo. Uno no decide enfrentar el enemigo en todas las partes del mundo. Uno hace lo que hizo MacArthur en el Pacífico. MacArthur derrotó a los japoneses —y a los británicos, porque los británicos fueron quienes organizaron eso en el Pacífico— porque tenía el apoyo de Franklin Roosevelt para lo que hizo, una operación de flanqueo que conquistó el área más grande del planeta en contra de un enemigo, que era un enemigo planetario, en el período relativamente más corto de tiempo posible y con la menor pérdida de vidas de ambos lados. ¿Por qué? Porque McArthur no era un necio, como lo son la mayoría de los generales y comandantes en jefe amateurs en todo el mundo hoy en día.

Tenemos que tener una estrategia planetaria para liberar a la civilización de un sistema imperial que ha dominado la civilización occidental europea extendida planetariamente, desde la guerra del Peloponeso. Y Estados Unidos es la única victoria significativa que hemos tenido, una victoria en contra de ese enemigo como tal. El único sistema de economía que funciona en contra de los intereses tipo venecianos, del Imperio Británico, ha sido la Constitución de los Estados Unidos. No hay ningún otro patrón, no hay ninguna política diferente que jamás haya sido capaz de derrotar este imperio, el imperio que, en sus varias formas de monetarismo, ha sido el que domina la civilización occidental y sus extensiones, desde la guerra del Peloponeso.

Así es que no debemos ponernos tan neciamente valientes como para imaginar que nosotros, con unas cuantas fuerzas en algún lugar del planeta, podamos ganar como. Podemos ganar si tenemos una gran estrategia de aliados para escoger las batallas que nosotros optamos por librar estratégicamente. Así que tenemos que mantener nuestros principios de lo que son nuestras exigencias, tenemos que colaborar con aliados en otras partes para prepararnos para la victoria, tenemos que tomar las pequeñas victorias donde están disponibles, sin que destruyan a nuestras gentes. Y tenemos que concentrar todo nuestro esfuerzo en la derrota planetaria de un enemigo planetario. Y en eso andamos.

Ahora, nosotros, por nuestras expresiones de política, por la propaganda, por nuestros esfuerzos organizativos al hacer propuestas, al tomar pequeñas victorias donde están disponibles para nosotros, porque todo eso aporta a prepararnos para la victoria general. Pero no hay que colocar nuestras fuerzas en riesgo al tratar de enfrentar y derrotar directamente un enemigo que tiene una mayoría numérica enorme. Tenemos que flanquear al enemigo.

Ahora, lo que tenemos acá, tenemos varias cosas que ocurren. Lo que se tiene que tomar en cuenta para poder evaluar la situación actual—primero, el actual sistema monetario y financiero internacional está condenado a la destrucción. No hay nada que pueda salvar a este sistema en su forma actual. El peligro no es que los británicos triunfen con su política. El peligro, más bien, es que ellos pierdan sólo después de haber destruido la civilización, porque las cosas van en esa dirección.

Así que tenemos que derrotar al Imperio Británico. Y el Imperio Británico está representado en el patio de ustedes por el príncipe Felipe y la WWF. El príncipe Felipe y la WWF son la fuerza directamente detrás de George Soros. George Soros no es sino un títere, una herramienta del Imperio Británico. Y si van a enfrentar a George Soros, van a enfrentar al Imperio Británico. ¿Y cuántas tropas tienes en Londres?; ¿Cuántas tropas tienes en el continente europeo? ¿Cuántas tropas tienes en Venezuela, por ejemplo? ¿O en Argentina? ¿O en Bolivia? Y así por el estilo.

Entonces, el problema es que se tiene que pensar en estos términos estratégicos y no ponerse de pecho y lanzar un asalto contra el alambre de púas del enemigo.

Pero sí hay cosas que podemos hacer y que tenemos que hacer. Pero no debemos permitirnos arranques de bravuconadas. No se pongan demasiado machos. Y hay que concentrarse en la orientación programática y ver lo que es factible.

Por ejemplo, hay cosas obvias en México que pueden funcionar a nuestro favor. Hay gente que tiene más o menos cierto nivel de poder que podrían hacer eso. Debemos mantener nuestro propósito, nuestra estrategia, nuestra política de recuperación económica, de libertad económica, de desarrollo económico y propagandizar lo que son nuestros objetivos estratégicos para México en particular y para el hemisferio. Y tenemos que contar con ganar, no en lanzar nuestros cuerpos sobre el alambre de púas del enemigo, que nos ametralla cuando estamos muriendo en las púas.

Entonces, al utilizar mi autoridad como estratega—y tienen muy pocos. Tenemos algunos estrategas buenos en las Fuerzas Armadas y otros lados en Estados Unidos, pero no están completamente a cargo con este idiota en la Casa Blanca. Bajo Bush era aún peor, o posiblemente peor, habrá que ver cómo resulta eso. Pero ésa es la situación. Entonces, la idea de la causa, la identificación y la propaganda respecto a la causa, es obvia, es un asunto de principio. Pero lanzarse contra las púas del enemigo cuando te sobrepasa tanto en números, y retarlo de esa manera, simplemente es una necedad. Simplemente te estás suicidando sin propósito. Éso es lo que tenemos que hacer.

Ahora, hay cosas, como sabemos, en esa región y en México, que pueden cambiar o modificar la situación. Estas cosas serán útiles si las coordinamos con cosas pertinentes que ocurren en otras partes del mundo, por ejemplo en los Estados Unidos. La cosa básica es la solidaridad del pueblo de los Estados Unidos con el pueblo de México. Y esa solidaridad es una cosa muy simple porque las dos naciones tienen historias relacionadas. México no se parece al resto de Centro y Sudamérica. México tiene una afinidad con Estados Unidos no basada nada más en la proximidad, sino en la historia, una historia común de dos naciones. Y tenemos —y las relaciones transfronterizas indican esto— una intimidad de interés común que no se encuentra en ningún lado en el resto del hemisferio. Y, por lo tanto, nuestra preocupación es que México es algo precioso para nosotros por su papel especial.

Y mi punto de vista respecto a México es lo mismo que tuve cuando López Portillo era Presidente de México, y las fuerzas asociadas a él. Nos derrotaron los británicos. Claro, teníamos un secretario de Defensa, Caspar Weinberger, que era un amante fanático de los británicos, y asociado con George Shultz, que era un verdadero nazi; vive todavía y es quien controla este nazi de Schwarzenegger en California, que es algo muy pertinente para la situación de México.

Entonces, tenemos esta afinidad, y tenemos una causa común en el hemisferio que es muy específica. Tenemos una historia de luchas sobre estos temas y vamos a defender a nuestro aliado México. Pero lo haremos de manera inteligente, no de manera descabellada. Y vamos a enfrentar al enemigo donde podamos.

Ahora tenemos la evidencia, por ejemplo, de que lo que se llama el 11 de septiembre. el 11 de septiembre del 2001 fue algo orquestado y dirigido por la inteligencia británica junto con el reino saudita. Y el personal principal involucrado en ese ataque fueron financiados y dirigidos por una combinación de los gobiernos británico y saudita. Ahora tenemos la evidencia y la hemos publicado, la estamos difundiendo.

¿Qué creen ustedes que va a pasar? ¿Cuál piensan ustedes que es la importancia de eso para la situación de México estratégicamente? Es la cosa más importante que puede ocurrir. Aquí tienen el enemigo, su enemigo, que es esencialmente la WWF, en su área inmediata. Porque el príncipe Felipe es el que está detrás de George Soros, como el principal narcotraficante del mundo. Y éste es su enemigo, éste es el tipo que los quiere matar. ¿Y quién es el enemigo de su enemigo? Son los enemigos del Imperio Británico, los enemigos del narcotráfico internacional conducido por el Imperio Británico. La política internacional de genocidio dirigida por el Imperio Británico. Ése es el enemigo que hay que identificar y derrotar.

Cuando nosotros desenmascaramos internacionalmente, como lo estamos haciendo ahora, la evidencia contundente que demuestra que el ataque del 11 de Septiembre, el ataque famoso en contra de Nueva York y otros lugares en Washington, fue hecho por aviones que fueron preparados pra hacer esto por el embajador saudita a los Estados Unidos, que es un agente británico. ¿Ustedes creen que eso tiene alguna pertinencia al estado mental del ciudadano estadounidense respecto a su actual gobierno, bajo un Presidente que no puede dejar de besarle las nalgas a la monarquía británica?

Ésa es la manera en que enfrentamos esto. Todas las guerras que se libran exitosamente no dependen de los balazos, sino de ideas, principios, conceptos, conceptos estratégicos. ¿Quiénes son nuestros aliados potenciales? China, bajo ataque del Imperio Británico; Irán, bajo ataque del Imperio Británico; la mayoría de la región en torno a Pakistán, por ejemplo, está bajo ataque del Imperio Británico; India también, bajo ataque del Imperio Británico; todo el lío en el Oriente Medio, es el Imperio Británico; y los problemas de Europa son del Imperio Británico; los de Rusia, son el Imperio Británico; los problemas de Japón, hoy, implícitamente, son del Imperio Británico.

Así que tenemos una posición estratégica en cuanto a los temas políticos, e intereses políticos, que nos son ventajosos. No desperdicien esa ventaja a cambio de un acto aislado de bravuconadas. Ése es mi concepto, especialmente conociendo a los machos. Los machos son muy peligrosos para sí mismos, especialmente, porque la tendencia a las bravuconadas a veces se adelanta a su cerebro. Entonces, para demostrar cuán valientes son, desgarran la camisa para mostrar su pecho, y luego van al ataque, probablemente con algún tipo de palo, contra un enemigo con metralletas. No podemos tener eso. Pero siendo inteligentes, y pensando planetariamente y estratégicamente, cada uno de nosotros puede encontrar, a nuestra manera, una manera de conectarnos a un esfuerzo planetario para avanzar sobre, y derrotar finalmente, el enemigo común.

Es lo que pensaba Roosevelt. Tenemos que pensar de la misma manera nosotros. Lo importante no es matar. Ésa no es la victoria. Sí, a veces uno tiene una situación donde muere mucha gente, pero matar en la batalla no es estrategia; es una necedad. Tienen que empezar desde la estrategia, que es un asunto político y de cultura, y no combate. Y, entonces, pueden encontrar quizás una causa y una manera de ganar en el combate, si es que se tiene que librar esa batalla.

Moderador: Bueno, una vez escuchado lo que Lyn planteó, estamos abiertos a las preguntas. La gente está aquí muy reflexiva con lo que Lyn acaba de plantear. Y todos invitados a convertir la obra del Quijote de Cervantes en nuestra Biblia estos días, precisamente para no actuar como el Quijote. Si hay preguntas, adelante, pueden pasar aquí a tomar el micrófono.

PREGUNTA: Lyn, te mando un saludo muy afectuoso desde Sonora. De alguna manera, en la intervención anterior diste contestación a una pregunta que te quiero hacer.

El 5 de julio pasado, tuvimos elecciones en el estado de Sonora a nivel de gobernador, de diputados federales, de diputados locales, de presidentes municipales. Vivimos una jornada muy activa pero con mucha suciedad, extremadamente sucia, donde tuvimos evidencias claras, y muy fuertes, de la operación que realizaron gentes relacionados con el narco. Se estima una derrama de 50 millones de dólares para lograr el objetivo principal que es el territorio de Sonora. Quieren tener el poder tras el poder de nuestro estado.

Y, bueno, aquí yo quiero entender que la intervención británica de la WWF, pues está muy clara. La intervención de estas gentes aquí en el estado; porque es un estado natural para el pase de sus mercancías. Y en relación, yo quiero hacerte una pregunta, Lyn: ¿qué consejos nos puedes dar en relación al desempleo en México, especialmente aquí en nuestra comunidad, en nuestra ciudad, ya que vemos una política económica equivocada que cada día se deteriora más? Ésa sería una pregunta.

Y aquí yo te pregunto, ¿qué más nos puedes recomendar? Porque la verdad es que sí vamos a estar amenazados si no seguimos luchando para que estas gentes no se apoderen de nuestro estado. Tenemos todas las de ganar, porque hay evidencias muy fuertes de irregularidades, mucho pero muy fuertes, donde podemos impugnar y podemos ganar las impugnaciones. Ésas son las recomendaciones de nuestros abogados y que estamos trabajando en ello.

LAROUCHE: Bueno, hay que ir un poco más allá de los abogados; hay que ir a la verdadera estrategia. El punto es que no hay que pensar que cada uno de nosotros está peleando una lucha local, de manera independiente. Ése es el primer error, y el error fatal que se puede cometer en una guerra. Estamos en una guerra planetaria, no una guerra entre intereses especiales y México, sino una guerra planetaria. Por ejemplo, México fue asaltado en el norte del país, intencionalmente por dirección del Imperio Británico. El instrumento incluyó el uso del narcotráfico, pero el tema de la guerra no es el narcotráfico como tal. Examinemos la historia.

Ve la historia de la guerra del opio en contra de China por parte del Imperio Británico en el Siglo 19. ¿Qué pasó ahí? Los británicos utilizaron las drogas para conseguir dinero, por supuesto, pero también las utilizaron principalmente para destruir la capacidad del pueblo chino, que ya tenía una población relativamente grande, comparada con los británicos, pero fueron totalmente derrotados por el narcotráfico, porque el opio destruyó la cultura y las mentes de las personas.

El propósito del narcotráfico es tener una campaña autofinanciada, es decir, el ingreso del narcotráfico que financia la misma operación, y compra políticos como es el caso en lugares, por no hablar de México, como Venezuela. El papel corrupto de Venezuela en la región es, esencialmente, no es el tráfico de petróleo, sino el tráfico de drogas. El Gobierno venezolano estaba involucrada en respaldar al narcotráfico como fuente de ingreso. Otros gobiernos en Sudamérica, ¿qué están haciendo? Están destruyendo a sus propias poblaciones, al decir que tienen derecho a consumir drogas. Ya perdieron la guerra. Se han traicionado a sí mismos al defender al narcotráfico. El narcotráfico está diseñado para destruir a los pueblos. Y la historia de China, que otrora fue una parte poderosa del mundo, perdió su poder, porque destruyeron al pueblo chino con el narcotráfico.

Por lo tanto, el narcotráfico no es el propósito del enemigo. El narcotráfico es un instrumento de guerra del enemigo en contra de la población. ¿Y cuál es el enemigo entonces? Bueno, el enemigo es el príncipe Felipe. ¿Quieres hablar de narcotráfico? ¿Por qué no hablas del príncipe Felipe? ¿Por qué no dices la WWF? ¿Qué es la WWF? Quieren destruir todas las naciones, reducir la población mundial, como ellos mismos lo dicen, de su nivel actual de 6.700 millones de seres humanos a menos de 2.000 millones. ¿Y eso qué es? Ése es el tema. ¿Y cómo se presenta? Bueno, salieron con esta idea en los Estados Unidos de los verdes. ¿Eso qué es? Es guerra sicológica para corromper a la gente para inducirlos a autodestruirse. Cualquier persona que está a favor de esta idea antinuclear de baja energía, de baja densidad energética, políticas de ese tipo de "limitar y negociar" [las emisiones—ndr], una política nazi de asistencia médica adoptada por el Gobierno de los Estados Unidos y el Presidente, es lo mismo. Éste es el verdadero objetivo.

No asumas que el problema de las drogas es el problema verdadero. Es simplemente un aspecto de la instrumentación de la intención. Es inducir a la gente de México a que se corrompan a sí mismos y que se autodestruyan. Entonces, la cosa más importante es—tomemos las organizaciones sindicales. ¿Qué vas a hacer? Básicamente, hay que mantener al trabajo básico de defender estas cosas y otras cosas políticamente, y de otras maneras, pero la cuestión es ¿hasta dónde puedes llegar sólo, para enfrentar o retar lo que ellos quieren hacer? En esencia, tienes que operar como una fuerza de guerrilla, pero guerra de guerrillas política. Tienes que flanquear la situación, encontrar flancos que puedes desarrollar. Y tienes que mostrar valentía; pero no desesperación y pánico. Lo clave es, cuando ellos te atacan, en México, ya que el ataque viene de la WWF que está operando y controlando toda esa región, nosotros contraatacamos con nuestra publicación internacionalmente, con la evidencia que muestra que el 11 de septiembre, un ataque al pueblo de los Estados Unidos y la nación de Estados Unidos, fue algo llevado a cabo por una combinación del Imperio Británico con su aliado Arabia Saudita.

Entonces, la acción aquí no es siempre la reacción de ustedes. Es cuestión de lo que podemos hacer como operación de flanqueo para lograr que disminuyan la presión sobre ustedes. Si nosotros forzamos la batalla, en los campos de batalla que sabemos que se pueden ganar, nosotros reducimos la presión que está encima de ustedes y les da más campo de maniobra. Y al mostrar valentía en eso, los estamos defendiendo a ustedes. Cuando nosotros, que tenemos un poder superior, no somos valientes, entonces los estamos minando a ustedes. Por lo tanto, nuestros objetivos se tienen que definir, aunque estás trabajando en un área específica, como un área sindical en el Noroeste de México, la batalla, en principio, es una batalla internacional. Es la batalla por la humanidad.

El hecho es, claro, que cada uno está funcionando en una defensa cultural, que define una defensa de la soberanía nacional. Estamos defendiendo la soberanía nacional, pero a la vez la defensa de la soberanía nacional es de interés internacional, es un interés internacional humano. Y la capacidad de librar estas batallas depende del liderato de gente que está pensando del interés de la humanidad del planeta, y de los intereses de cada nación en el mundo en términos de ese interés mundial. Y cuando hay un ataque contra cualquier parte de nuestras fuerzas, nosotros contraatacamos donde mejor podamos.

Ése es el principio de la guerra. El principio de la guerra es no dejes que te provoquen, aunque sea una provocación fuerte, para caer en una trampa. No dejes que permitir que te hagan a un truco para entrar a una guerra que vas a perder. Hay que librar la guerra en otro frente, donde se pueda ganar.

Así que sí tenemos que pelear en contra de esto, pero a nivel internacional, en una base internacional y en base a nuestra preocupación por todas las partes de las fuerzas en esa batalla internacional. Y tenemos que evitar poner a la gente en riesgo, donde ellos se están colocando en una situación de riesgo que les sería peligrosa, sin posibilidades de tener fruto. Y siempre hay que concentrarnos en esas áreas donde tenemos la posibilidad de pegarle al enemigo en un flanco donde lo podemos debilitar en general. Ése es el punto. Tienes que tener una visión clara de tus intereses. Puedes definir muchos de esos intereses en términos de situaciones locales, situaciones humanas. Pero, para ganar la guerra, tienes que librar la guerra desde un nivel superior, un nivel estratégico planetario. Estoy seguro que ustedes tienen gente en México que todavía quedan del período de López Portillo, que tenía una visión clara de esto, y hay otra gente que entiende el tema. Y si ven ese último discurso público que dió López Portillo en las Naciones Unidas, y consideren eso. Porque él expresó algo ahí, que él y yo compartimos en ese momento. Él y yo éramos aliados en un tema planetario. Y nosotros no nos hemos rendido. Yo no me he entregado. Yo todavía estoy comprometido a la victoria. Y el México de López Portillo también estaba comprometido a esa victoria. Yo estoy convencido de que tenemos que ganar eso para México, pero lo tengo que considerar en términos del contexto internacional que aplastó a México en ese entonces, y ha estado aplastando a México desde entonces en estas décadas.

Ése es el punto que quiero señalar. No estoy minimizando ninguna lucha. No estoy entregando nada, por razones de principio. Pero el punto de principio aquí es que tenemos que ganar la guerra. No simplemente por nuestra satisfacción personal, sino por la satisfacción de nuestros hijos y nietos.

PREGUNTA: Sí, señor LaRouche. Tú dijiste que en esta lucha, en esta pelea, debemos de concentrarnos en la orientación programática para propagandizar nuestros objetivos estratégicos en México y en el continente. ¿Tú considerar que debemos de seguir empujando como una discusión nacional lo que representa el PLHINO, en términos de cómo organizar a las fuerzas políticas en México y aquí en el Noroeste?

LAROUCHE: Sí, absolutamente. Lo primero que hay que hacer es flanquear la situación. El enemigo está tratando de ubicar la pelea por el PLHINO en una región nada más: en Sonora. Por lo tanto, ¿cuál es el punto? El error sería no propagandizar el PLHINO en todo México. Ahora, la evidencia existe, como saben muchos de ustedes que son expertos o sindicalistas, dirigentes conocedores, hay una historia larga de la política hidráulica de México. Esto es algo intrínseco en la situación. Hay demasiada gente en la Ciudad de México. En la mañana, yo veía como la polución subía en ese tazón que es la Ciudad de México, y para la tarde era imposible moverse porque uno se estaba ahogando con la polución que crecía y crecía, en ese tazón en la Ciudad de México. Mientras que el desarrollo en el resto del territorio de México se limitó.

Vean la situación de la frontera, el problema que abordamos en ese entonces, es que el área de las costas de México, especialmente en el Sur, son muy calientes para la vida cómoda. Pero con la energía nuclear, por ejemplo diez plantas nucleares, que el gobierno de López Portillo proponía en ese entonces, entonces habría la posibilidad de abrir territorio en la región de la costa para que sea habitable, tener aire acondicionado y cosas por el estilo. Tener suministro de agua en esas regiones. También se podía generar el desarrollo hidráulico en el norte de México, en la altiplanicie, pero se requiere energía para mover el agua para subirla a alturas mayores. Si se hace eso, de repente toda la región de México tiene un cambio de carácter. Hay áreas donde hay demasiada agua, se mueve parte de esa agua a áreas donde hay demasiada poca agua. También se desarrolla la desalación como una manera de lograrlo. Se desarrolla mayor densidad, una mayor potencialidad del suelo, y cosas por el estilo. Entonces, este tema para nosotros, entonces, y lo mismo hoy, es que necesitamos la energía nuclear en todo México. Si no, verdaderamente no podemos verdaderamente lograr una solución a largo plazo para los problemas que afectan a la población de México. Queremos que la gente vaya cada vez menos a vivir a la Ciudad de México, pero que vaya a áreas habitables apropiadas para las condiciones de vida de la gente. Requiere más agricultura, más industria local, requiere del desarrollo de nuevos pueblos y ciudades, centros de empleo y de productividad.

Y, entonces, creo que en el caso del PLHINO, el PLHINO es un caso de un proyecto que ha estado ahí por mucho tiempo. Fue desarrollado por autoridades mexicanas, las militares y otras, desde hace mucho tiempo, en ambas costas. Y es obvio para cualquier persona que lo estudia, México necesita eso pero se ha parado y bloqueado de una manera u otra en todos estos años, como ocurrió cuando López Portillo era Presidente, donde fuerzas internacionales, encabezadas por los británicos, los mismos británicos como el príncipe Felipe, fueron los que organizaron a Henry Kissinger y Caspar Weinberger para atacar y destruir al gobierno de México en ese entonces.

Ésa es la lección. Y la lección es que tienen que ampliar el enfoque a la identidad de todo México, ampliarlo hacia la simpatía que tal desarrollo tiene, y estas ideas tienen en todo el hemisferio, especialmente en Sudamérica, Centroamérica, pero Sudamérica en particular. Y ésa es la manera en que se gana la guerra. Básicamente, se ganan las guerras con ideas. Y se utilizan los medios físicos de fuerza, en la medida que sean necesarios, para ganar esa guerra, o aun para mantener una defensa contra algún horror.

Eso es lo que debemos hacer. Las ideas son lo importante. Y el PRI, anteriormente, fue una organización heróica antes que la aplastaran. Yo sé; yo estuve ahí. Yo conozco a la mayoría de los dirigentes de ese entonces. Trabajamos con ellos en los tiempos de López Portillo. Verdaderamente eran patriotas. Y el movimiento que él tenía en ese pequeño intervalo cuando hizo las reformas, la reforma económica especialmente en cuanto a la nacionalización de la banca, fue perfecto. Fue correcto. Ésa fue gente buena. Pero desde entonces ha habido un proceso largo de desmoralización por la derrota, y los intereses corruptos financieros que han entrado y han contaminado al país.

Entonces, cuando se toma algo como el PLHINO, esto es decisivo. Esta idea es decisiva. Es algo contagioso. Y en la medida en que puedan juntar más fuerzas en México para apoyar este tipo de cosas, entonces tienen más capacidad de movimiento táctico para lograr victorias, como ven en esta misma situación.

Obviamente, lo que pasó en el voto, en la orquestación del voto en la región de Sonora, que se hizo bajo la supervisión de la WWF y bajo el agente británico George Soros y su gente, fue un intento de aplastar precisamente esto, donde existía en esa región, en la región de Sonora.

Así que la actitud de ustedes tiene que ser: bueno, lo que tenemos que hacer es hacerlo más amplio, para que nosotros aquí en esta área no seamos tan vulnerables sobre este tema, siendo los únicos que promovemos esto. Otras partes de México no lo están promoviendo, a pesar del hecho de que, si se ve el mapa y la historia de México, la política de desarrollo del sistema hidráulico de México es antigua, con los patriotas mexicanos en todo el país. Y el problema aquí es que no tenemos el apoyo necesario del resto del país. Si hubiera más apoyo, tendríamos más flexibilidad para bregar con esto. Y ahí está el problema.

Ahora, también tenemos otro problema. Acuérdense que el problema del narcotráfico yace con el Presidente de los Estados Unidos en este momento. El hecho de que el Presidente de los Estados Unidos sea un aliado y una herramienta de los intereses internacionales del narcotráfico, y que sea aliado explícito del príncipe Felipe con la política ambientista y políticas parecidas, está a favor del genocidio como el de Hitler en su política de asistencia médica, eso no es algo bueno para México, que digamos.

Estas cosas hay que tomarlas en cuenta. Así es que mi punto de énfasis es: sí, todas estas cosas de las que hablamos, estamos de acuerdo. Son las cosas que se tienen que desarrollar. Hay que fortalecerlas, pero con cierta sagacidad y astucia táctica. Pero el enemigo, el verdadero problema, es el Imperio Británico, como tal, el príncipe Felipe, su WWF, su narcotráfico, y quienes en Estados Unidos, como el presidente Obama, tienen una política nazi sobre la economía y sobre la asistencia médica. Ése es el problema.

Entonces, ¿qué estoy haciendo yo? Estoy diciendo que el presidente Obama se tiene que retirar, o ponerlo bajo nueva gerencia, donde tienen supervisores que lo vigilen como a un animal en una jaula en la Casa Blanca. Eso es lo que tiene que ocurrir.

Entonces, la victoria de ustedes en México depende de que nosotros tengamos éxito en eso. Es decir, en cualquier victoria a corto plazo. Porque si Estados Unidos tiene una política diferente como nación, Estados Unidos como nación tiene el poder suficiente como para proteger a la gente en el norte de México, y cosas por el estilo.

MODERADOR: Bueno, creo que nos estamos acercando al final de esta charla y en razón de lo mismo me toca la última pregunta. Creo que es bueno que Lyn tenga el dato de que hoy salió en una de las columnas de la prensa estatal, revelaciones sobre el papel de Soros en lo que está ocurriendo en Sonora. Yo creo que es el principio de algo que va a ocurrir a nivel regional de que pronto se va a conocer con mucha amplitud la fama de Soros en Sonora, y el WWF, y lo que está atrás de ellos.

La pregunta que yo te quiero hacer, Lyn, es en relación a la idea, un poco más a la idea del flanqueo. Como sabes, tenemos una situación nacional electoralmente muy anómala. Hay un ascenso general del PRI; el PRI está tomando mayoría relativa en el Congreso, conservó y recuperó gubernaturas, y el única área donde se concentró una ofensiva para asegurar la derrota del PRI fue aquí, aquí en Sonora. Esto nos habla de un escenario nacional que representaría, en términos relativos, una especie de ventaja táctica, porque vamos a tener un horizonte de amplitud para empujar la discusión de las ideas en torno a lo del PLHINO, y en cierto sentido auxiliar el problema existencial que ya está padeciendo el PRI en este momento de si van a aceptar o no un cogobierno con Calderón, cuyas políticas económicas en tres años han arrojado casi cinco millones de mexicanos al desempleo.

La pregunta es: Este flanco que referíamos con relación a lo del PLHINO, lo pensamos nosotros como la principal vulnerabilidad del enemigo, en tanto que no tienen una política para darle protección al país, y para sostener hacia afuera una demanda como la tuvo López Portillo por un Nuevo Orden Económico Internacional.

El otro aspecto que me gustaría conocer tu opinión es: ¿Qué tanto avanzamos en esta relación de utilizar el flanco débil del enemigo respecto a la situación económica, y el flanco que tiene que ver con el papel de Soros y la operación que ejercieron de manera quirúrgica sobre Sonora para sofocar la posibilidad de que el PRI mantuviera el control y el gobierno en el estado?

LAROUCHE: Ustedes se están enfrentando a una operación especial de tipo estratégico en contra de Sonora, dirigida por la WWF, que tiene relación con los narcotraficantes de Soros, como parte de esa operación. Ahora, la cosa clave que se tiene que hacer en esto es que hay que llevarlo de regreso al otro lado de la frontera, tomando la situación dentro de los Estados Unidos. Porque la acción, el ataque político, se lanzó desde acá, en lo inmediato. Tenemos que llevar esta batalla allá, a Estados Unidos.

Hay que escalar en las áreas donde tenemos fuerza, y fuerza defensible, y utilizar nuestras capacidades donde tenemos la ventaja para poder pelear y evitar aceptar batallas en terreno donde somos débiles. Ésta es estrategia básica en la guerra. Cuando se es débil, no acepten la batalla en los términos del enemigo. Donde son más fuertes, o donde se pueden volver más fuertes, ahí sí hay que librar las guerras que ustedes escogen, donde tienen la ventaja. Y luego salirse rapidito de ahí, para abrir otro flanco en otra área, una vez resuelta esa operación.

Tal cual. Es cuestión de la verdadera estrategia, de la gran estrategia.

MODERADOR: Agradecemos mucho el tiempo que nos has dedicado. Vamos a seguir con mucha atención los consejos que nos has dado, y te reiteramos que estamos también acá dispuestos a mantener esta batalla, a desarrollar los flancos que se requieren y caminamos pues en dirección a una victoria de todos, a una victoria nacional, a una victoria de la humanidad. Muchas gracias Lyn.

LAROUCHE: Muy bien, gracias.